lunes, julio 25, 2005

Relato de una Boda: El Chopo (Primera parte)


chopo1.
(Del lat. popŭlus, álamo).
1. m. Nombre con el que se designan varias especies de álamo

A que según la definición de la Real Academia de la Lengua, suena bonito?. Pues a nosotros nos sonó a encerrona , y es que este fin de semana lo hemos pasado en la boda de un amigo.

Y nada más llegar al pueblo, llamado Andorra (debido a que a los lugareños se les conoce por el gentilicio de andorranos y andorranas, que es a su vez lo que te sale si tienes un trabajo en el que se está sentado mucho tiempo...). Bueno, a lo que iba...
Llegamos al hotel después de un vuelo hasta Barcelona, y 264 km en coche por el bajo Aragón (un paisaje precioso, aunque cóncavo y convexo),
en el Hotel se montó una buena, lo llenamos practicamente los invitados del novio, y por lo que os podéis imaginar no hicimos ni cachondeo, ni ruido, ni nos fuimos a dormir a horas intempestivas, ni ná de ná...
Total, que al acabar de cenar nos fuimos a ver el pueblo, y ya que estábamos, de copas, hasta que a uno del pueblo se le ocurrió decir: ''Eh! chavales que hay que ir a por el Chopo!''. (en la foto superior tenéis como se nos quedaron las caras, y es que eran casi las 2 de la mañana).
Nos fuimos a casa de los padres de la novia, que nos esperaban con refresquitos, cervezas y dules caseros... nos miramos los unos a los otros y nos dijimos ''esto no pinta mal''. bebida, comida, pin, pan...
Y de nuevo saltó un iluminao: ''Chavales, a la camioneta que vamos a por el chopo''.
Así que nos subieron a 14 tios a un camión volquete, nos llevaron al medio de un monte, a oscuras, serían alrededor de las 3 de la madrugada, y no teníamos cobertura (por decir algo)
y la verdad es que nos acojonamos un poquito, porque el camión de repente se paró y el que conducía (que era del pueblo, ''el terrestre'') nos mandó bajar. Y os aseguro que no se bajo nadie hasta que vimos el motor parado, al conductor saliendo y subiéndose a un chopo, y sus buenos 50 metros entre él y nosotros.
Y sólo cuando nos pareció que no nos iban a dejar tirados allí, nos bajamos a ayudar.. Es lo que tiene la putería...


Y al final, no sin necesitar la ayuda de un par del pueblo, las hordas que habían invadido Andorra procedentes de Mallorca, consiguieron hacerle un ARCO a la novia con ramas de CHOPO (como manda la tradición... andorrana, claro)