lunes, agosto 15, 2005

Alejandro (el yerno sortudín)

Había una vez un tipo que la suerte le sonreía allá donde fuera...
Nació ya hace 34 años en Madrid, y al acabar la carrera (en vez de meterse a currar en un banco, o en una empresa) decidió afiliarse a las Nuevas Generaciones del PP... y en 1996 (a base de codazos, zancadillas, y favores) fue nombrado ayudante de Aznar en Moncloa... (vaya suerte?)

Y curró con jefes de estado, grandes empresarios, famosos, millonarios e hizo muchos amigos... y en 1999... fue elegido secretario general del partido popular europeo (lo más de lo más)...
Se hizo amigo íntimo de Berlusconi (demócrata convencido donde los haya), y le ayudó a limpiar su imagen política de dictador...

Pero Alejandrito quería más, y después de sonados romances con tías impresionantes y ricas (la hija del dueño de la BMW, por ejemplo) decide casarse con Anita Aznar (en los mentideros de Madrid conocida como la botellín), superguapa y superinteligente (o sea), ya te digo...
Alejandrito nunca hizo caso de los refranes:''Donde tengas la olla no metas la po...''

Y resulta que a la chita callando Alejandro Agag, el yerno del ex presidente Aznar, se ha convertido en España, en silencio y de la mano de su amigo Flavio Briatore, en el gran empresario de la Fórmula 1, un negocio que, con Fernando Alonso, se ha multiplicado exponencialmente.
Para empezar, tiene los derechos para la retransmisión en España de las carreras, una exclusiva que permitirá a su cliente Telecinco facturar no menos de 80 millones de euros de aquí al año 2008, que es cuando expira el contrato.
Agag es el cerebro de la compañía que controla buena parte del negocio de la Fórmula 1 en España y en medio mundo: Stacourt Limited.
¿Y a qué se dedica concretamente Stacourt Limited? Esta sociedad fundada en 2002 y radicada a una hora de Londres, en el condado de Kent, posee los derechos de televisión del gran circo en España, los concursos vía SMS que se hacen durante las carreras y maneja la Segunda División de la Fórmula 1 (la GP2) en todo el planeta.

Y es que hay que ver lo que da lo de casarse bien casado :

Al loro con la cara de la suegra